¿Qué organismos habitan en las agallas vegetales?
Los propios organismos inductores de agallas
Los organismos inductores de agallas pueden ser insectos, ácaros y nematodos, así como virus, bacterias y hongos. La mayoría pertenece a los eucariotas, es decir, a seres vivos con núcleo y membrana celular. Entre ellos se encuentran los hongos superiores (ascomicetos, royas y carbones), así como animales invertebrados, en particular nematodos (gusanos redondos) y artrópodos, sobre todo ácaros (Acari) e insectos (Insecta). Entre los organismos fúngicos inductores de agallas predominan los hongos parásitos. Son muy numerosos. Antiguamente, estos hongos se incluían entre los «inductores vegetales de agallas» («fitocedios»), categoría que comprende también plantas parásitas como el muérdago (Viscum album) y la cuscuta del lino (Cuscuta epilinum).
Inquilinos u ocupantes (sinéquenos)
Los inquilinos son organismos que utilizan un refugio determinado en asociación con otra especie. Estos refugios pueden ser agallas vegetales, pero también minas foliares y galerías en las hojas. Entre los inquilinos típicos se encuentran determinadas especies de cecidómidos, cinípidos, ácaros de las agallas, moscas minadoras y escarabajos, entre otros. En muchos casos, los habitantes originales o su refugio no resultan perjudicados. También se encuentran formas similares de convivencia en otros seres vivos, por ejemplo entre mamíferos y aves.
Parasitoides
Los parasitoides se desarrollan sobre o dentro de un hospedador, que finalmente muere una vez que el parasitoide ha completado su desarrollo. Por ejemplo, se conocen unas 200 especies de himenópteros parasitoides que viven en agallas de cinípidos sobre robles (Quercus) de la región paleártica occidental (Nieves Aldrey 2001: 80-83; Melika 2006, I: 54-55).
Parásitos
Los parásitos se desarrollan sobre o dentro de un hospedador que, por su parte, sobrevive. Solo de las agallas de Biorhiza pallida emergieron más de 75 especies diferentes de insectos, en su mayoría parásitos que se alimentaban de las larvas de cinípidos (Storch & Alberti 1976), entre ellos diversas orugas de mariposas y las larvas del gorgojo Curculio (Balaninus) villosus, que se alimentan de forma muy perjudicial en las agallas ramificadas y pluriloculares (Kieffer 1901: 591-596; Hellrigl 2008: 90).